viernes, 21 de noviembre de 2014
viernes, 13 de junio de 2014
lunes, 9 de junio de 2014
sábado, 7 de junio de 2014
lunes, 14 de abril de 2014
viernes, 11 de abril de 2014
martes, 25 de marzo de 2014
sábado, 22 de marzo de 2014
lunes, 17 de marzo de 2014
La otra historia
que debí contarte
Te conté una
historia
irreal,
inventada para
no sufrir.
Ahora,
tenés que saber
la verdad.
No pude ser Quijote,
ni
valiente ni justo como Robin Hood.
No
rescaté princesas.
Mis
radioteatros no tenían oyentes.
Los
títeres
se
durmieron en el fondo de una valija
que
nunca existió.
Y en
los partidos de fútbol que transmitía,
siempre perdía mi cuadro.
El
Mago Merlín, no me ayudo
a
encontrar a José
a
Rosario
al Negro Pascualín,
ni
a los valientes soldados de la patria
que destrozaron tu cuerpo, Ana María.
Te conté una
historia
que pretendía
tener
un final a toda
orquesta,
que hablaba de
mañanas
de amores
de victorias.
Pero es inútil.
No se puede
sobre la muerte impune
levantar la
esperanza.
Y están sueltos
todos los
malditos
que mataron mi
alma
y me robaron
para siempre a mis amigos.
Están vestidos
de corderos
y al acecho.
Los de antes,
los de ahora.
Cambiaron cara y
ropas.
¡Debajo del
disfraz están los mismos!
Y los chicos
pobres
son más pobres.
Y los chicos
ricos
matan gente en la
calle con sus autos...
¡Los jueces se
proclamaron dioses!
¡Los dioses se
fueron!
¡O no
estuvieron!
¡O no nos
quieren!
¡O no existen!
Y los tipos que
robaron todo
están muy bien
cuidados.
( Vaya uno a
saber porque y por quién)
Esta, es la
historia que debí contarte.
Y si antes, no
sabía qué hacer,
con tus sueños
tu amor
tus
fantasías...
¿Qué te puedo
decir?
Justo yo,
que soy el compendio de las penas.
Sí querés...
Te dejo algo que salvé del
incendio.
¡Tomá un fusil!
Cárgalo de
Neruda
de Pedroni
de Atahualpa
de la rebelde ternura de Alfonsina
de Violeta y de Juana
de unos cuantos Cronopios de
Cortázar;
sí te queda
lugar,
poné ese poema
que te escribí en Abril,
y acribillá de
versos esta mufa.
A veces, no todo es como uno quisiera.
Buenos Aires, un día de marzo de 1999
De: Mi país ya no existe.
miércoles, 4 de diciembre de 2013
jueves, 13 de junio de 2013
lunes, 10 de junio de 2013
Cacho
Yo se, que cuando el río
te empezó a quedar lejos
y los remos pesaban demasiado
te vinieron ganas de seguir al Negro,
lo hiciste como siempre,
con risas y a los gritos, inventando sueños
sembrando regocijo por el aire.
Y, una mañana, hoy, con el sol a pleno
dorando el tajamar y tejiendo sombras,
como encajes, sobre el molino viejo,
llenándome los ojos con el paisaje tuyo
que amabas como a Betty y a tus chicos,
a tu pueblo y su gente
te fuiste despacito a buscar una estrella,
un cometa o una canoa azul.
Entonces, el cielo se hizo oscuro
y el río se perdió entre la bruma,
para que nadie notara su tristeza,
pero duró un ratito, unos pocos segundos,
y otra vez la mañana se me llenó de risas,
de todas tus locuras de todas tus historias.
Es bueno que así fuera, porque, a vos,
estoy seguro, amigo, no te hubiera gustado
que me pusiera a llorar.
Julio Luis Aguilar
Villa del Parque 8 de Junio de 2013
miércoles, 8 de mayo de 2013
Un nuevo poema
El viento va y viene (1)
El viento va y viene,
se retuerce en las copas de los árboles,
entra por las ventanas y huye por las puertas.
Las multitudes braman,
y la luna en cuarto menguante, no da luz suficiente
para ver las miserias que pululan en las sombras de la noche.
Un tren está muerto sobre el puente, a la salida de Retiro,
se robaron los cables de las señales y del tendido eléctrico,
algo así como cortarle las arterias.
Los policías, si es que hay alguno en la calle,
envían mensajes de texto con los celulares, escondidos en las esquinas.
Las guardias de los hospitales, jadeantes,
regurgitan vidas muertas y muertes absurdas.
Unos puntos rojos, se encienden en las veredas de Constitución
como ojos de gatos silenciosos y alertas.
Son los adoradores del paco, los desheredados de todo,
los olvidados, los nadie, los que quedaron afuera de la fiesta.
Las revoluciones se oxidan entre los hierros
de los juegos del Italpark
o se mueren de frío en las tribunas del Velódromo Municipal,
abandonado a su suerte después de haber sido declarado
monumento nacional.
Los artesanos venden remeras con la cara del Che Guevara
y cuernitos rojos para la buena suerte.
Digo revolución, como digo, escuelas, calles, trenes
y nosotros, ciudadanos de nada, mano de obra barata,
voto comprado y cantado, ventajeros, chupamedias.
Militantes por convicción o conveniencia; me refiero
a los que traicionaron dignidad, principios, amigos…
Cuando digo todos es todos, vos, él, yo
y los que ingenuamente creen vivir en el paraíso
y aplauden sin cesar ni pensar, al saltimbanqui de turno.
Ya sabes como y que pienso,
mañana me dirás tu nombre,
pero será después de que haya recorrido las siete colinas de Roma,
y me haya sumergido en el mar de los sargazos,
cuando tus ojos pongan luces en los míos
y la quimera de la luna en las manos
sea una realidad inmensa como todas las galaxias.
Entonces sí, querré saber tu nombre,
me lo dirás con infantil coqueteo y voz temblorosa,
con el alma y el cuerpo inundados de fuego.
Entonces, cuando está noche horrible
que habitamos se haya terminado.
me dirás tu nombre y yo lo repetiré hasta el infinito.
Buenos Aires Abril de 2013-05-08
Julio Luis Aguilar
sábado, 27 de abril de 2013
Poema número VIII de Signos Elementales
VIII (Juguemos)
Juguemos en el bosque.
El lobo ya se comió a Caperucita Roja,
Y a la Verde ,
Y a la Azul ,
Y a la Negra …
Y a Juan y a María,
Y a José y a Manuel,
Y a Susana y a Pedro.
El lobo se duerme en una banca del Congreso
Y levanta la mano
Y aplaude.
La gula no lo deja pensar en otra cosa
Que no sean Caperucitas.
Julio Luis Aguilar
De: Signos Elementales. Edición 2003
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